viernes, agosto 11, 2006

ANDE YO CALIENTE....

Que no, compañeros recinteros, ..... que no se trata de un post porno (momento de los OOOOHHHHHH!!!....).
Hoy vamos a hacer un análisis (y un poco de reflexión) sobre un caso real que me sucedió hace poco.

Resulta que en el mes de Junio estuve en Madrid por un curso. Allí había gente del mismo sector, pero de entidades diferentes. Al ser en Madrid, el grueso de los asistentes eran madrileños, y los que veníamos de fuera quedábamos en clara minoría.

El caso es que me llamó la atención (aunque sin llegar a sorprenderme, porque no es la primera vez que me pasa) el ver cómo algunos de ellos se pasaron el curso haciendo comentarios –que yo creo que pretendían ser hasta graciosos- alusivos a lo “guays” que eran ellos por vivir en tan gran ciudad, y qué vida tan pobre tendríamos los que veníamos de “provincias”.
Aunque el susodicho en cuestión consiguió alterarme un poco (pues soy de sangre caliente), supongo que me hizo pensar en lo que ellos tenían y yo no (o viceversa).
Mi análisis fue el siguiente:

1) El Metro: su principal medio de transporte.
Llegan con el alerón sudado a golpe de 8 de la mañana (calor tremebundo non-stop todo el día).
Hechos polvo, porque por el maldito calor, no han podido pegar ojo en toda la noche, y hasta han tenido que ir a sentarse un ratito a la nevera para bajar la temperatura.
Libro en mano y cascos en las orejas (estereotipo estándar). Da igual que suban, bajen o anden: la mirada no se despega de lo que tienen entre manos (proeza sin duda para los que no estamos acostumbrados).
Al entrar en el vagón, juegan a las sillas: maricón el último. Si es necesario pisar y empujar… se hace! Todo sea por ir más a gustito leyendo!
Entra el típico músico callejero, o alguien pidiendo: allí ni dios se inmuta. Todos siguen con sus conversaciones, con sus lecturas y con su mirada clavada en el suelo.
Y lo del metro, muchas veces, sólo es parte del combinado de medios de transporte utilizados (véase bus o tren de cercanías) para llegar al centro de trabajo.

En contraposición ahí estoy yo, impecable cual pincelito, saliendo de casa (tarde como siempre, todo sea dicho de paso..) para sentarme en el coche que me lleva al trabajo (y que se encuentra por cierto, a 5 minutos).

Resultado: Gran ciudad: 0 – Pueblo: 1

2) Tentempié sucedáneo de comida en el bar de turno. Bien lo adquieren in situ, bien lo llevan incorporado en un práctico tupperware. Siguen con la agradable compañía del libro y de los cascos. Con suerte, comparten la comida con otro ser humano, y se cuentan las hazañas de la mañana.


Aquí en el pueblo, cuando salgo del trabajo voy a comer siempre a mi casa. La comida ya la tiene preparada mi novio (que es una joya). Comemos, comentamos las jugadas, y nos echamos una pequeña siesta, antes de que él tenga que volver otra vez a su jornada (yo, afortunada de la vida, no tengo que ir por las tardes).

Resultado: Gran ciudad: 0 – Pueblo: 2


3) Que quieren hacer la compra, ir al cine, a un concierto o salir de marcha…? Todo a tomar por culo! Taxis por aquí, coche por allá…

Aquí en el pueblo tenemos la ventaja de tenerlo todo a mano. Incluso recientemente he vendido mi coche por falta de uso. La pasta que me ahorro, ahora me la gasto en mi body.

Resultado: Gran ciudad: 0 – Pueblo: 3

4) Sí, es cierto, tienen tremenda oferta cultural: los mejores museos, los mejores grupos y artistas en concierto, que si FNAC, mil centros comerciales, movimiento en vuelos internacionales…. Todo lo que quieras comprar o hacer, está disponible (otra cosa es que el bolsillo lo permita).

Snif, snif… aquí no tenemos ni IKEA… pero llegará…. Nos resignamos con ir a la kapi cada vez que queremos “abrirnos al mundo exterior”.

Resultado: Gran ciudad: 1 – Pueblo: 3


5) Calorazo de muerte…¿tenemos algún colega con piscina? Sino, habrá que hacinarse en alguna pública…

Por otro lado… “aquí sí hay playa.. vaya vaya”….!!
Sin olvidar tampoco compañeros, el subidón que proporciona un largo paseo a la orilla del mar durante el invierno… (ahí sí nos incorporamos los cascos).

Resultado: Gran ciudad: 1 – Pueblo: 4


El caso, es que tras visualizar el panorama del marcador en mi cabeza, esbocé una sonrisa y pensé: ¿de qué presumirá esta gente? ¿tanto les realiza el saberse uno de los más de 3 millones de habitantes de esta “gran” ciudad?
Fue entonces cuando desconecté de sus estúpidos comentarios y deseé que llegase pronto el viernes. Sería en ese momento cuando les dejaría seguir con su flamante vida “kapitaliense”, y yo, pobre pueblerina, volvería al amado destierro de la periferia.....

12 Comments:

At 11 agosto, 2006 13:30, Anonymous abenamar said...

Pues sí, y eso por no hablar del riñón que te cuesta ir a desahogarte un ratito (en metro, claro, cañas o copas con oferta una por dos...) al salir del trabajo, o el día de viaje para irte de vacaciones. La capital mejor para ir a visitarla un fin de semana de relax (además, por suerte sueles encontrar el atasco en el sentido contrario), y vuelta a la "normalidad". Pero si hay gente orgullosa de todo lo que has comentado, mejor para ellos. Allá cada uno...

 
At 11 agosto, 2006 13:33, Blogger parado said...

Vivan los de pueblo, coño.

La ciudad me estresa, me pone de los nervios, no aguanto atascos, no encuentro aparcamiento, está contaminada, hay gente muy chunga, etc.

Por eso vivo en mi pueblo, trabajo al ladito (cinco minutos en coche) y cuando tengo que ir a la sede de la empresa, en Barcelona, pienso, que horror vivir aquí.

Yo, prefiero calidad de vida.

Que te vayan bien las vacaciones, espero veros a la vuelta.

 
At 11 agosto, 2006 14:04, Anonymous Simba said...

Madrid tiene sus cosas buenas, es un lugar estupendo para ir de visita porque hay oferta variada y siempre pasan cosas (el velatorio de Rocío Jurado debajo del hotel o una marabunta drogada viendo el España-Ucrania y delirando al pensar que van a ganar el mundial...) Ahora, vivir allí no es muy agradable, especialmente cuando estás en una ciudad más pequeña, con la comodidad de las distancias cortas (como ha sonado eso eh!). De Madrid me gusta el carácter abierto de mucha gente, son bastante acogedores. Es cierto que luego están los pringaos que no han salido en su vida de la M40 y se creen el centro del mundo, el problema con esos es que son ruidosos y el resto pensamos "ahí llegan los madrileños típicos", pero bueno. Mola ir a Madrid el día del Centenario del Madrid a ganarles la copa, eso es ser acogedor, te invitan a su fiesta y te llevas el regalo, ja!

 
At 11 agosto, 2006 15:45, Anonymous Low Rita said...

@ Simba
Lo de las distancias cortas ha sonado a anuncio de desodorante...
...Te quejarás, cabrón, de ver desde tu habitación de hotel el velatorio de la Jurado. A tí te dan suites con bici estática. En mi caso siempre sortean a ver a qué pardillo le toca el zulo y.. coño, qué afortunada soy en el juego!!
Sabías que esta "Oda al gordopilo" tenía que caer tarde o temprano... ¿cómo le irá en su amada kapital??
Y luego están los auditores madrileñitos de Castellana 43... xa sabes...jeje

 
At 11 agosto, 2006 19:25, Blogger Ángel said...

Bueno, pues me temo que voy a discrepar. Vaya por delante que tampoco soy de Madrid. Nací en Valladolid, aunque llevo en el foro 26 años y si hacemos caso al refrán tan castellano como mis orígenes que dice que no se es de donde se nace sino de donde se pace… Pues eso, que un poco madrileño sí que me considero.

No cabe duda de que Madrid tiene sus problemas. Muchos problemas, de hecho, aunque yo no citaría el calor como uno de ellos, por lo menos no exclusivo. Ahí está el sur para dar fe de ello. Quizá el peor sean las obras. Ya dijo Danny DeVito que Madrid le parecía una ciudad preciosa y que en cuanto encontraran en tesoro y cerraran todos lo socavones iba a ser espectacular.

Pero mi disyuntiva no tiene nada que ver con elegir entre Madrid o una capital de provincia. Lo que me pasa es que me gustan las ciudades, en general, y padezco campofobia. Seré un animal, pero es así. Me gusta pasear por la ciudad, por los distintos barrios, por sus bares… Y, sobre todo, sentirme anónimo, alguno que es complicado en algunos pueblos y ciudades pequeñas. Cada uno tiene sus cosas, no? Que vivan los pueblos, las ciudades como Madrid, el campo y las casas de putas, pero que cada uno vaya donde quiera.

En cualquier caso, me gustaría romper una lanza por los madrileños. Creo que, en general y al margen del centenariazo, los madrileños son bastante acogedores. Tomando el término prestado del catalán, creo que Madrid es una ciudad de charnegos. La mayoría de mis amigos tampoco nacieron aquí y es raro que no encuentres tu sitio. Hay gilipollas, como en todos sitios, pero hacer del estereotipo la norma no me parece justo.

Empiezan mis vacaciones. Pasadlo bien, que yo haré lo propio. A la vuelta más y mejor.

 
At 11 agosto, 2006 20:36, Blogger Johnny Tastavins said...

Pues nada, me asomo a tu espacio para ver de qué va, y me encuetro con un alma gemela. Yo sí nací en gran ciudad (Barcelona) y viví en ella totlamente sumergido durante 28 años hasta que me largué. Fue entonces cuando empecé a darme cuenta de lo bien que se vive fuera del monstruo. Ojo, yo vivo a 10 minutos en coche de Barcelona, con lo que no piso la ciudad, no la sufro, pero la tengo ahí, a la mano, para cuando la necesito. Creo que es la combinación ideal. Te olvidas de ruidos, atascos, aparcamientos, prisas, sudores de metro, pero cuando la necesitas, te das un saltito y te plantas en ella, por lo que en mi caso, incluso tu punto 4 lo tengo a mi favor.

Nos leemos. Interesante blog.

 
At 13 agosto, 2006 12:17, Anonymous Low Rita said...

@ Angel
Este post tampoco era para hacer crítica de los madrileños o de Madrid en general. Era por hacer crítica de un gilipollas en particular que se jactaba de la gran ciudad en la que vivía en contraposición con los que veníamos de ciudades más pequeñas.

Por cierto, lo del "pueblo" es una coña... el que sea una ciudad pequeña no implica que todo el mundo te conozca o que estemos en el campo... Porque también yo me considero "urbanita", aunque sea en Vigo o Coruña.

A disfrutar lo que queda de finde!

 
At 13 agosto, 2006 17:08, Anonymous Jordi Soler said...

Lo siento, Low, pero aquí no me ganas para la causa. Aunque respeto los gustos de cada uno, me confieso urbanita de los pies a cabeza. Necesito poder hacer cosas las 24 horas del día, y a ser posible una diferente a cada vez, así que la oferta que tengo en la ciudad me produce más satisfacción que la rural. Ojo, que tampoco soy como Woody Allen, que decía aquéllo de "si voy al campo me salen granos", pero ahí donde haya una buena FNAC yo procuraré vivir bien cerca. Me gusta el cine, el teatro, ver en directo los partidos del Barça (vivo a cinco minutos a pie del Nou Camp), ir a conciertos en salas pequeñas, andar por las Ramblas, tomar el aperitivo en las terrazas frente al mar, zamparme las bravas del Bar Tomás (¡mítico!), meterme en pequeños cafés del Barrio Gótico en invierno y pasarme horas hablando, degustar los muchos y variados restaurantes de la ciudad, coger el metro (en 10 minutos me planto en el trabajo) mientras leo un libro (en mi línea aún se puede hacer eso), y fisgar en tiendas raras del centro. Y si quiero tranquilidad, me encierro en casa, pongo buena música en los altavoces y abro un libro sentado en mi butaca favorita. Para mí Barcelona es el paraíso, aunque a lo mejor soy un bicho raro.

 
At 13 agosto, 2006 20:04, Anonymous Low Rita said...

Jordi, desde luego es que Bcn se lo pone difícil a cualquier ciudad.
Claramente se vive mucho mejor en Bcn que en Madrid.
Para mí vosotros teneis las 4 ventajas básicas:
- Mar (en mi caso vital)
- Nieve (a 2 tiros las mejores estaciones)
- Europa al lado
- Y todo lo bueno de las grandes ciudades como Madrid.

Así que como lo que defendía ante todo este post es la existencia (o no)de la "Calidad de Vida", supongo que ahí también la teneis. Ves como no discrepamos?

 
At 13 agosto, 2006 22:06, Anonymous Jordi Soler said...

Por no mencionar correr por la Diagonal de noche, que es lo que vengo de hacer ahora (con Brad Mehldau en mi iPod). ;)

 
At 14 agosto, 2006 21:36, Blogger Johnny Tastavins said...

Lo que no cuenta Jordi es lo que pasa en Barcelona al entrar corriendo por la Diagonal por la noche a más de 50 km/h. Multazo que te crió, no Jordi? Hay unos magníficos radares cazamultas para pillar a todos los primos que son incapaces de pasar en 300 m de 120 km/h a 50. A partir de 150 €. Clink, cash. Viva la ciudad y sus sherifs (ay no, que ahora les llaman alcaldes)!!

 
At 15 agosto, 2006 01:56, Anonymous Low Rita said...

@ Jordi, Johnny
Pero yo imagino que cuando dice "correr" se refiere a hacer footing no? Sino, no entiendo yo lo del i-pod...
Esperemos que corriendo todavía no pongan multas..

 

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